Vehículos eléctricos de autonomía aumentada

Movilidad eléctrica flexible con baterías temporales

Tecnología Enrev

El sistema de almacenamiento de energía del vehículo está basado en una batería instalada de manera permanente complementada por baterías temporales. La batería permanente cubre las necesidades de energía de los desplazamientos habituales y las temporales se instalan cuando se requiere capacidad adicional.

Las baterías temporales se alojan en compartimentos con una configuración modular en la parte inferior del vehículo. En una operación de intercambio, estas baterías se mueven horizontalmente desde los laterales del vehículo, lo que permite realizar la operación tanto manualmente como de manera automatizada.

Enrev desarrolla la tecnología que hace posible utilizar las baterías temporales en un vehículo, llevando a cabo tareas de dimensionamiento y diseño, programación, simulación y elaboración de prototipos básicos.

Como resultado del conocimiento generado, Enrev dispone de propiedad industrial sobre las baterías temporales y su alojamiento en el vehículo, las herramientas para su intercambio y la gestión de energía del vehículo.

Además de esto, Enrev analiza los aspectos económicos de la explotación de los recursos auxiliares a los vehículos, desde el despliegue de redes de intercambio de baterías hasta los servicios prestados a través de las propias baterías.

El coche eléctrico para todos

Da al consumidor todo lo que necesita, pagando solamente por lo que realmente utiliza. La batería permanente cubre sus necesidades de movilidad habituales, minimizando la inversión, y cuando necesita capacidad adicional puede utilizar las baterías temporales, con un coste proporcional a su utilización. Y además le proporcionan energía inmediatamente, sin esperas, sin límites. Y también le permiten disfrutar de los avances que se produzcan en la tecnología de almacenamiento sin tener que cambiar de coche. Y no importa qué hagan otros conductores, el comportamiento puntual del coche depende de su batería permanente, mientras las baterías temporales dan su energía sin estridencias a todos los usuarios.

Eficiencia en operación, utilización universal. Los usuarios que cuentan con un punto de carga habitual pueden realizar sus desplazamientos frecuentes empleando solamente la batería permanente, extendiendo el ahorro en la compra del coche también a su uso. Además, de esta manera se limita el peso del vehículo, reduciendo su consumo, especialmente cuando estos trayectos tienen lugar en entornos urbanos. Pero, por otro lado, las baterías temporales también abren la puerta de la movilidad eléctrica a quienes no tienen acceso a un punto de carga. No en vano, estas baterías pueden mantenerse instaladas como fuente de energía del vehículo durante un tiempo, sustituyéndolas cuando su energía se agota.

Un gran mercado no es la única ventaja

Menor riesgo en el diseño. La batería permanente deja de ser el elemento crucial para disfrutar de una gran autonomía. El fabricante puede optar por un diseño más conservador enfocado a mantener unas prestaciones adecuadas durante toda la vida útil del vehículo, empleando tecnologías ampliamente probadas y extendiendo el periodo de explotación de las inversiones asociadas.

Oportunidades para el desarrollo de baterías. Las baterías temporales pueden incorporar mejoras que lleguen rápidamente a los usuarios. Esto hace posible analizar el comportamiento de nuevas tecnologías de almacenamiento en condiciones reales de funcionamiento, sin requerir modificaciones en los coches, lo que permite acelerar su desarrollo con un coste reducido.

Para cualquier modelo, pero con un toque propio. El comportamiento puntual del coche depende de la batería permanente. Esto favorece la estandarización de las baterías temporales sin condicionar el rendimiento del vehículo, pudiendo aplicarlas a diferentes modelos de coche. Al mismo tiempo, permite a cada fabricante marcar la diferencia en el diseño de la batería permanente.

Más allá de fabricar coches

La inversión en estaciones de intercambio de baterías puede adecuarse a la demanda real, explotando la posibilidad de realizar el intercambio de forma manual o automatizada. Por otro lado, estas estaciones tienen libertad para elegir en qué periodos cargar sus baterías, optimizando el coste de su energía y el factor de utilización de las instalaciones que dedica a la carga.

El impacto de la movilidad eléctrica en el sistema eléctrico se reduce, ya que la recarga de las baterías temporales puede ser programada y ajustada según el estado de la red. Además, las baterías temporales gestionadas por una estación de intercambio pueden proporcionar de manera sencilla servicios adicionales al sistema eléctrico para garantizar su estabilidad con la máxima eficiencia.

La utilización óptima de los sistemas de almacenamiento de energía hace posible reducir el consumo global de recursos. A su vez, esta reducción de demanda permite extender la movilidad eléctrica a más usuarios a menor precio. Además, la flexibilidad en el consumo de energía de las baterías temporales permite aprovechar fuentes de energía más limpias.

La tecnología Enrev, especialmente a través de las baterías temporales, permite desarrollar nuevos modelos de negocio para los fabricantes de automóviles y baterías, las estaciones de servicio y los proveedores de energía, generando beneficios que se extienden a los usuarios de vehículos eléctricos y a la sociedad en general.